¿Cómo emprender un negocio? Pasos y consejos

¿Cómo emprender un negocio? Pasos y consejos

 

Emprender es el proceso de fundar una empresa o mejorarla con el objetivo final de generar ingresos. A menudo entraña riesgos y mucha incertidumbre, pero también es una oportunidad para superar esos desafíos y aprender a administrar diversos aspectos de una operación comercial. Desde el marketing y la contabilidad hasta la logística y otros sectores, los emprendedores conocen todas las facetas de un negocio.

 

Sin embargo, esto no es tarea fácil. Los datos revelan que el 90% de las empresas fracasan: 21,5 % en el primer año, el 30 % al segundo año, 50 % al quinto año y el 70 % al décimo año. 

A pesar de esta cifra desalentadora, la idea de convertirse en emprendedor sigue resultando muy atractiva. Al igual que otras actividades de alto riesgo, atrae a amantes de la adrenalina que, lejos de verlo como una advertencia, se sienten estimulados ante este desafío.

Después de todo, un emprendedor es alguien arriesgado; sabe identificar una necesidad comercial y desarrolla un producto o servicio para satisfacerla. Como lo afirma Howard Stevenson, profesor de la Facultad de Negocios de Harvard, «el emprendimiento es la búsqueda de oportunidades que va más allá de los recursos disponibles».

Esto significa que los emprendedores dedican tiempo, energía y recursos para crear una oferta única que despierte el interés de los consumidores. Siguen adelante a pesar de cualquier limitación (por ejemplo: falta de presupuesto, capital activo, instalaciones para la producción, etc.).

Y no olvidemos que todo riesgo tiene su recompensa. Emprender un negocio es una de las actividades comerciales más creativas, y puede traer muchísimas satisfacciones a nivel personal.

 

 

  1. Encuentra una buena idea de negocio.
  2. Determina el marco legal de tu empresa.
  3. Elige y registra tu nombre comercial.
  4. Asegúrate de contar con las licencias y permisos correspondientes.
  5. Decide cuál será tu declaración de misión y visión.
  6. Consigue financiamiento para tu nuevo negocio.
  7. Redacta el plan de marketing.

Para crear una empresa, se deben seguir algunos pasos iniciales. Analicemos cada uno de ellos.

1. Encuentra una buena idea de negocio

Aunque muchas personas consideran que encontrar una idea de negocio es algo secundario y que lo principal siempre será su ejecución, comenzar con una idea sólida es clave para que tu proyecto tenga éxito y llegue a buen puerto. Si todavía no tienes una buena idea, lo primero que debes hacer es buscarla.

Las buenas ideas de negocio suelen aparecer tras un análisis del mercado donde te gustaría desarrollar tu marca; sin embargo, en muchos casos las ideas atractivas surgen simplemente observando atentamente a nuestro alrededor y relacionando nuestro conocimiento, nuestras ventajas competitivas y nuestra situación personal con nuestro perfil.

¡Es lógico que se te ocurra más de una idea! Así que es importante que las sometas a escenarios negativos y la valides con amigos y colegas que tengan conocimiento en la materia. A diferencia de la creencia popular, ocultar tus ideas no resulta siendo tan buena idea; es ideal que obtengas feedback de diferentes ángulos para enriquecerla. De todas maneras, algún día tendrás que hacerla pública.

 

2. Determina el marco legal de tu empresa

Para empezar, debes decidir el tipo de empresa que quieres tener desde una perspectiva legal. Esto podría cambiar a medida que tu empresa crece. Las opciones más populares incluyen:

  • Empresa unipersonal. En una empresa constituida por un solo individuo, que es el único responsable desde el punto de vista legal e impositivo. Si bien esta opción es fácil de organizar, puede resultar problemática a la hora de conseguir fondos, ya que implica pedir a los financistas que inviertan en una persona, en lugar de una empresa. Además, el propietario es  el único responsable en caso de deudas o pérdidas.
  • Sociedad de Responsabilidad Limitada (SRL). Las SRL son sociedades mercantiles con un determinado número de socios. Estas son más difíciles y costosas de conformar, pero tienen algunas ventajas impositivas y protegen a sus propietarios de ser responsables únicos (de ahí viene su nombre).

3. Elige y registra tu nombre comercial

Seleccionar y registrar el nombre de tu empresa puede parecer divertido pero, en la práctica, es un proceso legal que requiere mucha documentación y que podría tener repercusiones importantes en el futuro.

Si vas a fundar una SRL, tu nombre quedará inscrito automáticamente cuando registres tu empresa ante el estado. Primero, haz una búsqueda de marcas registradas; en México puedes hacerlo en el servicio de consulta externa del IMPI y en España puedes verificar esta información en el portal de la Oficina Española de Patentes y Marcas. Esto es importante porque debes corroborar que el nombre que quieres para tu marca está disponible. Puedes registrar tu nombre y logotipo por aproximadamente 300 USD.

 

4. Asegúrate de contar con las licencias y permisos correspondientes

Ahora tienes que asegurarte de contar con todos los permisos y licencias para operar legalmente. Si vendes «bienes tangibles» (es decir, productos físicos) necesitarás un permiso de venta. Esto te habilitará para cobrar un impuesto a las ventas a tus clientes. En algunos países, este permiso también se requiere para empresas que ofrecen servicios.

Asesórate en la página de economía del gobierno y en el sitio web del ente recaudador de impuestos correspondientes a tu país. Seguramente, allí también hallarás otros recursos y herramientas útiles para la conformación de tu empresa.

 

5. Decide cuál será tu declaración de misión y visión

¿A qué se dedica tu empresa? ¿Qué valores tiene? ¿Qué problema ayudas a resolver? ¿Cómo planeas hacer del mundo un lugar mejor? La misión y visión responderán estas preguntas.

Este paso será clave en tu estrategia de marketing. Las marcas con una identidad clara y una misión y visión sólidas producen contenido más auténtico y relevante, que comunica eficazmente sus valores principales. Si necesitas inspiración, echa un vistazo a los sitios web de tus startups favoritas. ¿Cuál es su misión? ¿Cómo comunican su visión?

 

6. Consigue financiamiento para tu nuevo negocio

Quienes hayan fundado una o varias empresas te dirán que siempre hay dinero para los proyectos relevantes. Si tienes ideas valiosas, las ejecutas con eficacia y comunicas claramente tu propósito, no deberías tener problemas para conseguir financiación. Pero, si careces de estas cualidades básicas, ni todo el dinero del mundo podrá ayudarte.

En lugar de preocuparte, céntrate en determinar qué estrategia de financiación sería la más adecuada para tu negocio. Piensa cómo puedes ofrecer valor a tus clientes y a tus posibles inversionistas. Echa un vistazo a las opciones más comunes:

Autofinanciamiento

El autofinanciamiento tiene muchas ventajas sobre las demás formas de financiación: no genera intereses y te permite mantener el control de tu empresa y sus acciones, entre otras cosas.

El autofinanciamiento es precisamente eso: no depender de fondos externos para impulsar el crecimiento del negocio. En lugar de pagar créditos y préstamos, los ingresos se vuelven a invertir. Las empresas que se autofinancian mantienen costos bajos y crecen a un ritmo sostenible. Son muchos los ejemplos de empresas multimillonarias, como Apple, que comenzaron en una cochera o un sótano. 

Algunas de las estrategias de autofinanciamiento incluyen: ahorros personales, préstamos o tarjetas de crédito.

El financiamiento con recursos propios ofrece algunas ventajas menos evidentes: requieren pocos trámites (llenar una solicitud y presentar una aval),  no existe un objetivo específico para el dinero (puedes utilizar el efectivo en lo que quieras o necesites) y puedes pagar tu crédito en parcialidades.

Si eliges este esquema de financiación, recuerda que internet ofrece recursos gratuitos para emprendimientos, las redes sociales son una alternativa de marketing muy asequible y las ventas en línea cuestan una fracción de los gastos generales de las tiendas físicas. Para generar ingresos en las primeras etapas de tu negocio, revisa tu modelo comercial y usa un esquema que permita generar ingresos recurrentes; por ejemplo, suscripciones, en lugar de ventas por única vez.

Préstamos para pequeñas empresas y capital de riesgo

Los préstamos para pequeñas empresas proporcionan una fuente de financiación que favorece los modelos empresariales más tradicionales: prometen sumas de dinero importantes, pero, a menudo, con muchas implicaciones. Si estás pensando en esta opción, debes estar preparado para presentar un plan comercial claro y meticuloso, y para dar cuenta de cada centavo que gastas.

En el otro extremo, tenemos el capital de riesgo. Los inversionistas de capital de riesgo destinan importantes cifras a ideas que prometen un crecimiento rápido y masivo. Muy pocos emprendimientos cumplen con estos requisitos. Los que lo logran, deberán negociar parte del control del negocio (ceder un porcentaje de las acciones) y una porción de las ganancias a cambio de este tipo de financiación.

Un cheque por varios millones parece emocionante hasta que te das cuenta de que vas a trabajar para tu inversionista. Pregúntate: ¿lo que me ofrecen vale un 25 % - 75 % de mi negocio? Es fundamental hallar a alguien que comparta tu visión y te ofrezca apoyo, experiencia, distribución, asesoría o cualquier beneficio extra, además del dinero.

Recurrir al financiamiento externo también es válido. Significa que alguien creyó lo suficiente en lo que haces como para invertir en ti. Además, la entrada de dinero cuando recién comienzas establece una diferencia enorme a la hora de consolidar tu empresa.

Socio silencioso

Otra opción es trabajar con un socio silencioso. Al igual que los inversionistas de capital de riesgo, es alguien que destina grandes sumas de dinero a un proyecto y espera ganancias significativas. Pero a diferencia de ellos, los socios silenciosos no desean participar en tus decisiones comerciales. Como no tienen voz en tus negocios, se consideran inversionistas.

Financiación colectiva

Los sitios de financiación colectiva, como Venturize y Conecta Financiación, son un nuevo tipo de financiamiento que ofrecen muchas ventajas a los emprendedores. La financiación colectiva proporciona dinero sin tomar participación ni quitar autonomía. Estas plataformas te permiten dirigirte directamente a tus seguidores y usuarios potenciales. Esto promueve el crecimiento a futuro y, al mismo tiempo, aumenta el capital.

Los sitios de financiación colectiva también funcionan como plataformas de marketing. Tu contenido, branding y misión atraerán a los usuarios a tu campaña y, con suerte, los motivará a respaldar tu proyecto.

Como los inversionistas de este modelo no tienen participación accionaria ni puestos en la junta directiva de tu empresa, tienes que darles algo a cambio. Las campañas en estas plataformas suelen ofrecer premios o recompensas a cambio de su contribución; por ejemplo, acceso anticipado a tu producto, boletos para un evento, algún taller, recursos, etc. Aquí tienes otra oportunidad de aprendizaje: diseñar una campaña para financiación colectiva te obliga a considerar el valor que de los productos o servicios que ofreces a tus clientes.

Amigos y familiares

Seguramente tus padres no tienen tanto dinero como una empresa de capital de riesgo o un banco, pero pueden creer en ti y ofrecerte términos mucho más flexibles. Los amigos y familiares pueden ser una excelente fuente de capital inicial; en especial, si eres joven e inexperto. Es más probable que tus conocidos inviertan en tu potencial y en tu ética de trabajo (porque te conocen) que un inversionista que quiere ver pruebas que aún no tienes.

Programas especiales

Hay industrias enteras dedicadas a ayudar a quienes quieren empezar un emprendimiento: desde los espacios de trabajo compartido hasta los software de CRM y las subvenciones del gobierno.

El reciente crecimiento exponencial de los emprendimientos ha llevado a que gobiernos locales, estatales y nacionales, universidades e incubadoras de negocios atraigan y fomenten el desarrollo comercial. Las incubadoras y los aceleradores de startups son programas altamente competitivos que ofrecen capital inicial a las nuevas empresas. Quienes participan en ellos reciben, además de financiación, tutoría y recursos educativos que, de lo contrario, estarían fuera de su alcance. En HubSpot, contamos con algunos programas especiales:

  • HubSpot para Startups ofrece software, educación y asistencia técnica para empresas nuevas y en desarrollo.
  • HubSpot Academy proporciona educación gratuita en ventas, diseño, marketing y mucho más.

7. Redacta el plan de marketing

Cuando tengas la licencia para operar y el nombre de tu empresa, deberás empezar a crear una presencia online y contar tu historia. Primero, piensa en el consumidor objetivo. Haz preguntas como:

  • ¿Quién quiere lo que vendo?
  • ¿A quién le parecerá útil?
  • ¿Quiénes promocionarían mi producto o servicio?

Piensa en quiénes son estas personas y con qué mensaje se sentirían más identificadas. Piensa en sus intereses, objetivos y problemas, su rango de edad, a qué se dedican y qué redes sociales utilizan, entre otras cosas.

Usa las respuestas para crear buyer personas con la ayuda de nuestras plantillas gratuitas. Se trata de perfiles detallados diseñados para ayudarte a entender mejor las necesidades de tu cliente objetivo. A la hora de tomar decisiones, siempre debes tener en cuenta a tus buyer personas.

 

Entonces, recordemos:

Todo comienza teniendo una buena idea. Sin una buena idea, corres el riesgo de tener que volver a comenzar una vez hayas avanzado con los pasos para emprender la marca o empresa de tus sueños.

Escrito por Ana Isabel Sordo 

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